Para saber un poco más acerca del T'AI CHI CHUAN

Diremos que sus orígenes son variados; algunos cercanos y de siglos recientes, y otros tan lejanos que se pierden en el tiempo. Esta es una disciplina milenaria nacida del afán que tiene el ser humano por descubrirse, protegerse y conservarse. Más allá de saber cómo fue su nacimiento y de precisar sus comienzos digamos que al hombre se le revelaba la poderosa energía de la Naturaleza en toda manifestación que lo rodeaba y lo recorría interiormente. La Vida y su conservación a través de la longevidad fue el fundamento que lo llevó a buscar y desarrollar las técnicas y métodos que le darían seguridad y bienestar en su transcurrir por el mundo. De allí que de este doble juego de conservarse y protegerse hayan surgido todas las Artes para la Defensa y la Salud, del Conocimiento Interno y Externo, y de la Comunión con Uno mismo y con el Cosmos.

La conducción de la Energía de Vida, su dirección y economía, dio forma a lo que actualmente se conoce como CHI KUNG. Traducido como “Trabajo energético”, está detrás de todo arte terapéutico y arte marcial que el hombre de la antigua china haya creado. El desarrollo del potencial energético por medio del trabajo corporal es la herencia que han dejado todos aquellos Grandes Maestros y Sabios en sus métodos de defensa y salud y que, con el paso del tiempo han contribuido a dale forma a este Arte Marcial Curativo llamado T´ai Chi Chuan.

El T´ai Chi Chuan, también llamado El Arte de la Meditación en Movimiento proviene, como se dijo, de una línea marcial de combate y defensa. Esta línea terminará siendo moldeada en un estilo nuevo de lucha dentro de un clan familiar: La Familia Chen. Es en el seno de esta familia en donde se crea la primera escuela del T´ai Chi Chuan. Su fundador, Chen Wang Ting, era un general de la dinastía de los Ming (años 1368-1644), que luego de su retiro hubo de dedicarse a la enseñanza de Wu Shu o Boxeo Chino. Posteriormente, y con el transcurrir de los años fueron apareciendo otras “familias” que, derivadas unas de otras, se dedicaron a la creación de su estilo propio dentro de este arte. Como ramas principales y originales tenemos, entonces, cinco familias o “estilos de T´ai Chi Chuan” con sus similitudes y sus diferencias. De estas cinco familias el estilo de la Familia Yang fue el más difundido y conocido mundialmente ya que de ella han derivado los movimientos lentos y suaves que se ha dado en llamar Meditación en Movimiento o Trabajo Interno.

El T´ai Chi Chuan que conocemos en la actualidad y que vemos practicar al aire libre en plazas y parques conserva, de su origen marcial, todo el espíritu interno de concentración y su estado de alerta; toda su disciplina y métodos para aumentar el caudal energético, su fortaleza interna y seguridad; pero ha dejado en el camino la dureza y la violencia que caracterizan a las artes de defensa personal. Gracias al aporte que hizo una de las más importantes figuras de este arte, el Maestro Yang Cheng Fu que vivió entre los años 1883 y 1936, tenemos hoy la posibilidad de que esta gimnasia meditativa pueda ser practicada por personas de cualquier edad y sexo.

Recordaremos, haciéndole honores, al creador de este estilo marcial, el famoso Yang Lu Chang que nacido en el sur de China vivió entre los años 1799 y 1872. Su nieto, el ya nombrado Yang Cheng Fu, fue el encargado de transformar este arte marcial, defensivo y rápido, en esa amalgama de movimientos estilizados y redondos, lentos y armónicos que son la fuente de meditación y salud para aquel que se entregue a su ritmo relajado y consciente. Yang Cheng Fu propagó el T´ai Chi Chuan por toda China recorriéndola de norte a sur. Fue él quien lo hizo accesible y popularizó su práctica masivamente ya que su ejercitación estaba al alcance de todos. Lo convirtió en un Arte Meditativo y Terapéutico porque eliminó las técnicas más difíciles y toda su marcialidad y dureza. Este “estilo Yang” es el que muchos conocemos y hemos visto alguna vez practicar por personas que gustan y están en armonía con las energías de la Naturaleza. Practicar T´ai Chi Chuan es “estar en paz con uno mismo y con el entorno en una comunión consciente y creativa”.

Para finalizar con este comentario diremos que el Maestro Yang Cheng Fu tuvo muchos discípulos a los cuales transfirió sus conocimientos y preparó para que su arte sea compartido y conocido más allá de los clanes familiares. Uno de esos discípulos fue el Maestro Ma Tsun Kuen (1908/1993), quien fuera, también, compañero del célebre Maestro Cheng Man Ching. El Maestro Ma se estableció en la Argentina y fue la piedra fundamental en la difusión del T´ai Chi Chuan entre nosotros; creando con sus discípulos la “Asociación Argentina de T´ai Chi Chuan”, Sede de la Federación Internacional de Taiwán, República de China. En nuestro país hay una cantidad enorme de personas que han sido alumnos directos del Maestro Ma, y muchos más que han entrenado y entrenan con sus antiguos alumnos, ya profesores.

Simplemente debemos tener presente que la práctica de este “Arte” es un “Acto de compartir”; de compartir con los Maestros que nos precedieron y nos han transmitido su sabiduría; de compartir en compañía de otros practicantes o acompañados de la naturaleza; “de compartir un mismo espacio y tiempo mientras vamos caminando entre la Tierra y el Cielo”.

ESCUELA FU ZHEN

No hay comentarios: